“Cuerpo con mineral, pueblos trabajadores, infancias pobres, cinco siglos igual”, versa la letra de León Gieco sobre lo que significó la colonización de la llamada América y, que en pleno siglo XXI, la historia de vulneración y saqueo a los pueblos originarios continúa, al igual que su lucha y organización, siendo ese el escenario en que se desarrollará el 5º Congreso de Derecho Indígena en Jujuy, una provincia atravesada por la fiebre litiera y la ocupación de tierras comunales.
Al igual que años anteriores, el encuentro lleva el nombre de Eulogio Frites, el primer abogado indígena y que logró el reconocimiento constitucional de los pueblos originarios en 1994, cuando se reformó la Carta Magna nacional.
Las fechas del Congreso son el 12 y 13 de septiembre, el lugar, Tilcara, el sábado en la comunidad de Juella y el domingo en la comunidad Pukará. Los lugares elegidos no son al azar, son territorios en disputa con proyectos privados que buscan desalojar a comuneros y comuneras de tierras que ocupan ancestralmente y con la cual subsisten. Los casos se multiplican en Jujuy, el último conocido con familias indígenas de Santa Rosa en Humahuaca. Con el panorama de despojo, el encuentro busca que comunidades intercambien información y generar estrategias en defensa de sus territorios.
Precisamente esa fue la lucha en vida de Eulogio Frites, oriundo de la comunidad de Varas, pueblo kolla de Humahuaca, el reconocimiento de la posesión ancestral de las tierras comunitarias. Así, el abogado kolla impulsó la creación de la ley 23.302 que dictamina la creación del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas y el reconocimiento de la personería jurídica de las comunidades. Asimismo, contribuyó a la creación en la ley 24.071 donde el Estado Argentino ratifica el convenio 169 de la O.I.T. sobre derechos de los pueblos Indígenas y tribales, debiendo cumplir con la consulta previa, libre e informada sobre cualquier acción sobre sus territorios.
El 1º Congreso se desarrolló en 2019 y, sólo por la pandemia quedó suspendido, volviéndose a retomar en 2022. Un año después, la provincia se vio atravesada por la Reforma parcial de la Constitución, donde las comunidades indígenas fueron protagonistas del jujeñazo, con cortes de rutas en distintos puntos. Ese año, tampoco hubo Congreso, por lo que recién en 2024 volvieron a reunirse de forma anual hasta este 2026.
