Apenas conocido el proyecto, los rumores señalaron que la ley escondía el nombre de Gerardo Morales, las suspicacias surgieron por la firmas de Adriano Morone a la cabeza -el candidato a intendente del ex mandatario- junto otros diputados y que apuntaba a sancionar a la “Erradicación y prevención de la violencia digital”, tal como señalaba el título, aunque rápidamente se apuntó a que la ley cercenaba el derecho de la libertad de expresión, hecho por el cual el vicegobernador, Alberto Bernis dio por desterrada la posibilidad de tratarlo en la Legislatura.
“Este tema hay que cortarlo porque no se va a tratar”, sostuvo categóricamente el titular del Poder Legislativo. En principio, la negativa a que el parlamento provincial discuta el proyecto parece responder al conflicto que entraría la norma que planteaba la modificación del Código Contravencional con la limitación de derechos constitucionales. Sin embargo, la polémica surgida en medio del clima electoral, también parece que repercutió en la decisión de dar marcha atrás.
Bernis se encuentra en medio de la disputa de poder entre Sadir y Morales. Recientemente el vice manifestó su deseo de volver a repetir la fórmula con el gobernador, aunque Sadir prefirió no adelantar nombres, señalando que todavía falta tiempo. La ruptura dentro del oficialismo también se vio reflejada en la reciente citación del ministro de Cultura y Turismo, Federico Posadas para que rindiera cuentas sobre su gestión en la Legislatura. El funcionario fue nombrado por Morales en 2017 y, al igual que la mayoría del Gabinete, sigue en funciones a pesar del cambio de gestión.
Frente a esta situación, Bernis sintió la necesidad de aclarar que no había participado en la elaboración del proyecto, aunque indicó que sí acompaña las decisiones del oficialismo, aunque en este caso del proyecto de Violencia Digital apuntó “nosotros nunca vamos a tratar cualquier ley que corte la libertad de expresión, la libertad de prensa”.
Respecto al proyecto, que contó con una decena de firmas de legisladores de la UCR, Bernis consideró que “no fue bien comunicada y hubo una mala interpretación”.
Asimismo, cuestionó la verdadera aplicación de la norma y dijo “es muy difícil controlar ese tipo de cosas, me parece casi imposible” y agregó “hacer leyes para que no se puedan cumplir no tiene sentido, hoy por lo menos”.
Por otra parte, el vicegobernador también puso el foco si la ley que apuntaba a limitar las opiniones y denuncias en redes sociales era efectivamente una solución. “Cuando es justa, es justa, no hay problema, se puede denunciar, ir a la justicia”, aunque también consideró que si esas acusaciones no son justas “es duro”.
A pesar de ello, Bernis dejó descartado que el proyecto se trate en la Legislatura donde todavía mantiene mayoría.
