En medio del 15º Seminario Internacional Litio en Sudamérica que se está realizando en Jujuy, Carlos Sadir aprovechó para entregar formalmente la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental a la empresa china CNGR Advanced Material Co. Ltd, obteniendo así el visto bueno para avanzar con la construcción de una planta de producción de carbonato de litio en Jujuy, empresa que fue denunciada por contaminar el agua en Indonesia.
La buena publicidad con la que cuenta la transición energética se contrapone con los verdaderos efectos que causan las industrias dedicadas a la extracción de minerales que permitirán la descarbonización, el litio -entre los que están en auge- consume una cantidad de agua que pone en peligro los ecosistemas, advertencias que son lanzadas por especialistas y que son omitidas por los gobiernos. El tema económico se superpone al interés ambiental: la tonelada de litio tiene un valor que ronda los 20 mil dólares. En el año 2025, en Jujuy se estimó que fueron 67 mil las toneladas del mineral, lo que equivale a un flujo de 1.340 millones de dólares del cual Jujuy debió percibir un 3% en concepto de regalías, tal como indica la ley. Asimismo, durante el encuentro entre Sadir y representantes de CNGR Material, el mandatario estimó que, en el corto plazo, la planta aportará unas 24.000 toneladas de producción.
En el primer cuatrimestre de 2026, la provincia ya recibió 16.163 millones de pesos por la producción litiera, de allí el interés de poner en marcha lo que será la tercera planta para la producción de carbonato de litio en Jujuy.
Fue en julio de 2025 -año electoral- que la empresa china CNGR Advanced Material Co. Ltd obtenía el visto bueno por parte del Ejecutivo para invertir Jama y Olaroz. La compañía, dedicada a la producción de baterías es una de las proveedoras de Tesla, que fabrica autos eléctricos que, entre los materiales que utiliza para su funcionamiento, está el níquel. Es precisamente este material que explota en Parque Industrial Indonesia Weda Bay, sitio donde AEER y JATAM, dos ONG realizaron análisis sobre el agua en 2023 que dieron como resultado “niveles peligrosamente altos de níquel y cromo hexavalente, entre otros contaminantes”, según el reporte de Climate Rights International -CRI.
En consecuencia, Climate Rights International siguió el caso y publicó el informe “Níquel al descubierto: Los costos humanos y climáticos de la industria del níquel en Indonesia” donde documentó como las minas de níquel del Parque Industrial violaba los derechos de las comunidades locales, pueblos indígenas, además de causar deforestación, contaminación del aire y del agua, y emitiendo enormes cantidades de gases de efecto invernadero desde centrales eléctricas de carbón construidas para alimentar las operaciones.
Entre las conclusiones, se indicó que residentes de la bahía ya no confiaban en la calidad del agua y temían por su salud, siendo que la población de la isla de Halmahera -donde se lleva a cabo la fundición del níquel- se dedica a la actividad pesquera.
En la misma dirección, otra organización, Bussines and Human Rights Centre también se hicieron eco de la contaminación en el lugar que la china CNRG Material reconoce como base de operaciones en Indonesia: “las transacciones de níquel de Tesla con empresas chinas dejan rastros de contaminación y sufrimiento ambiental”.
Son varias las compañías que operan en la bahía indonesa, a las cuales, se les solicitó una respuesta sobre las denuncias de contaminación, de las 9, sólo respondieron dos (Zhejiang Huayou Cobalt Co. Ltd y Vale), CNGR Advanced Material se negó a presentar argumentos.
