Días atrás, Jujuy fue la sede del Seminario Litio en Sudamérica, oportunidad en la que el gobernador Carlos Sadir destacó que la minería representa más del 10% del Producto Bruto Geográfico (PBG) jujeño, sin embargo, ello no se traduce en ingresos a las arcas provinciales: las regalías mineras aportan menos del 1%.
El número se desprende de un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana -IERAL- de la Fundación Mediterránea, que evaluó los ingresos por la actividad en las provincias de Catamarca, Salta y Jujuy.
El documento señala que, durante 2025, las tres provincias exportaron productos mineros por aproximadamente US$1.803 millones. Ese volumen representó cerca del 30% de las exportaciones mineras argentinas. a su vez, el litio explicó aproximadamente la mitad de las ventas mineras combinadas de las tres provincias.
El dato clave es que, pese al alto nivel de exportación de minerales, poco impacto fiscal genera en las arcas provinciales. En el caso de Catamarca, la extracción de minerales representó un 94% de todas las exportaciones contra apenas un 0,46% de recursos que genera al Estado por las regalías. Salta, con una economía más diversificada, las exportaciones mineras alcanzaron el 44% y un 0,2 de ingresos para la provincia.
En el caso de Jujuy, mientras que la exportación de productos mineros alcanzó un 80%, el volumen de regalías sólo representó el 0,96% de los recursos totales provinciales, aún cuando la provincia tiene un historial extractivista de metales, a la cual se le suma la ampliación de la capacidad productiva con los proyectos litieros.
Mientras que las regalías son la contraprestación directa por la explotación de un recurso natural provincial, los Estados pueden recaudar mediante otros impuestos como Ingresos Brutos, Sellos, tasas municipales y otras obligaciones tributarias, ingresos que se pierden cuando se reglamentan exenciones impositivas, tal como lo hace el RIGI y al que Jujuy se adhirió.
Mucha exportación, poca inversión
Por otra parte, el estudio también analizó cuánto representan estos recursos frente a la inversión pública provincial, tomando la suma la inversión real directa y las transferencias de capital. Los resultados fueron elocuentes: entre 2023 y 2025, las regalías mineras financiaron aproximadamente en Salta entre el 1% y el 5% de la inversión pública en Salta, entre el 3% y 4% de la de Catamarca y entre 8% y 9% de la inversión pública de Jujuy. La conclusión fue que aún con el peso exportador en las provincias, las regalías no alcanzan por sí solas para sostener caminos, líneas eléctricas, ferrocarriles, agua y demás infraestructura que necesita el crecimiento productivo, recayendo esa obligación sobre las provincias.
Sobre este punto, el documento detalló como los gobiernos provinciales vieron afectados los fondos destinados en la obra pública desde que asumió el gobierno de Javier Milei: durante el periodo 2023-2025 en Catamarca la inversión cayó del 19% a 11%; en Salta del 8 al 6% y en Jujuy del 12 al 10%.
Con un bajo nivel de ingresos a través de las regalías, las provincias tienen la posibilidad de generar valor a través de provisión de servicios a las empresas mineras de mantenimiento, equipos, alimentos, servicios ambientales, software, ingeniería, metalmecánica y construcción.
Con recursos minerales que no son renovables, minas con una vida útil determinada, las provincias tienen el desafío de generar ingresos a través de estos servicios que permitan construir infraestructura, capacitar trabajadores, desarrollar proveedores y diversificar otras actividades, la minería puede dejar capacidades permanentes y que el impacto no se quede asociado solamente a las regalías y exportaciones.
Fuente: Comunidad Minera
