Por Federico Noro
Radio Nacional está en el peligro de desaparecer. Todas las radios que están distribuidas en las provincias argentinas, sumando 49 en total, están en serio riesgo de no existir más.
Hay razones muy concretas. Primero porque la desfinanciación aplicada por Milei es eficiente. No hay presupuesto para mantenimiento de los equipos ni instalaciones, de aumento salarial ni pago de horas extra. Esto lógicamente impide el normal funcionamiento y la posibilidad de trasmitir recitales, partidos de fútbol y otros eventos que generan audiencia.
Segundo, porque muy poca gente demanda o reclama por Radio Nacional. No hay un pedido social masivo para que el medio siga funcionando (como si existe con las Universidades públicas), y creo que tiene que ver en parte por la pérdida de audiencia.
Tercero, porque creo que hay un problema endógeno que es que la radio debe aggionarse a los tiempos digitales que vivimos, algo que no sucedió pese a algunos intentos aislados. Las migraciones de audiencias existen y el contexto hiperdigitalizado implica al menos un buen manejo de redes sociales y el uso de la imagen, además del audio.
Cuarto, porque los gremios en general (hay excepciones) no sirvieron para establecer un reclamo fuerte a las autoridades sobre los salarios y condiciones laborales.
Más allá de algunas funciones específicas muy importantes, como la difusión el estado de las rutas o la llegada a poblaciones rurales aisladas, su función ha perdido poder. El año pasado se viralizó el caso de algunos camioneros que quedaron varados en el sur del país porque las rutas estaban con nieve y eran intransitables. Muchos de los choferes destacaron que Radio Nacional informaba el estado de las rutas, y por el no pago de horas extra a un locutor local nunca pudo difundirse esa información. Esa utilidad es considerable, pero insuficiente. El próximo Gobierno debe tener un proyecto de comunicación bien planificado para Radio Nacional, adecuado al contexto actual, con el uso permanente de TICs, con gestiones inmediatas y concretas. Un medio de comunicación existe principalmente por su audiencia, sino es un mensaje vacío. Hay que valorar la comunicación estatal como espacio público, abierto y plural, ofreciendo una propuesta que combine atractivo y contenido. Un ejemplo muy concreto de eso fue la creación de “Canal Encuentro” en el año 2005.
Hay un problema estructural que viene desde la década por ‘90, cuando se privatizaron algunas radios y canales de TV, y se crearon multimedios con nuevas propuestas audiovisuales. Esto sirve para entender el proceso y de esa base para idear algún proyecto muy claro sobre qué hacer con Radio Nacional. Hay experiencias muy fallidas y repetidas, como usar las emisoras de las provincias para repetir los programas que emite Nacional Buenos Aires. Una decisión burda y muy negativa. Otra es solicitar desde gerencia nacional a las radios de las provincias la realización de un contenido a pedido, cuando cada emisora debe crear su propia programación porque conoce su audiencia y su lugar. No deben trasladarse pedido empaquetados a las provincias.
El espectro de los medios públicos está en este desafío donde una decisión política puede “salvarlos” y darle un nuevo perfil con utilidad, audiencia respetado el derecho humano de la comunicación social.
* Docente, periodista, ex director de RN “Jorge Cafrune” Jujuy, asesor de AFSCA, Concejal (MC)
