POLÍTICA

La ruptura tras la reforma constitucional en carne viva

El paso de Kicillof por Jujuy: entre el músculo territorial, una interna al rojo vivo y la impronta del peronismo leal

La visita del gobernador bonaerense expuso otra vez la pelea entre Rivarola y Moisés por la conducción del PJ, el diputado lanzó expresiones violentas y misóginas que la senadora respondió. Militantes de base pidieron recuperar la doctrina

El paso de Kicillof por Jujuy: entre el músculo territorial, una interna al rojo vivo y la impronta del peronismo leal

 

La reciente visita del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, a suelo jujeño reactivó el mapa político local y dejó al descubierto las profundas aristas y tensiones que atraviesan el peronismo en la provincia. Lejos de un mero recorrido institucional, la gira sacudió el escenario partidario en un contexto donde el Partido Justicialista de Jujuy continúa bajo intervención. Entre la demostración de fuerza territorial, las aspiraciones provinciales al 2027 y el clamor del militante de base que dio vida al Jujeñazo, el paso del mandatario bonaerense ofreció tres postales ineludibles sobre lo que dejó su paso por la provincia.

Por un lado, el diputado Rubén Rivarola y su sector en el Club Zapla colmó el estadio demostrando fuerza y territorialidad con la militancia cooptada en municipios, comisiones municipales, gremios de la CGT, CTA afines del peronismo empresarial.  La convocatoria se transformó en una clara muestra de despliegue y movilización buscando la mística del peronismo que hace una década no logra reconstruirse.

En el escenario, los patriarcas de Jujuy, empresarios que ha utilizado el PJ como trampolín para sus negocios con el gobierno provincial, Rubén Rivarola y Guillermo Jenefes, los beneficiados de la abultada pauta oficial se sentaron junto a Carlos Haquim diputado provincial actualmente, ex vicegobernador de Gerardo Morales. Fue el que tomó el PJ en el 2016 siendo así la pata peronista del radicalismo en aquel armado con Macri, Massa. También dos hombres del sindicalismo como Pedro Belizán y Luis Cabana dirigentes gremiales que han sido diputados provinciales por varios períodos.

Es la foto que logró Rivarola junto a Kicillof que no es representativa del pueblo peronista y que ha sido muestra para una futura construcción 2027.

El diputado usó el escenario no solo para respaldar a Kicillof de cara a la construcción nacional, sino para ratificar su pretensión de disputar y conducir los destinos del PJ local, horas antes, la Cámara Nacional Electoral rehabilitaba su lista para competir de la interna del PJ jujeño. Con un discurso centrado en "recuperar el partido desde las urnas y sin decisiones a dedo", expresó exultante desde el escenario como dueño del peronismo. 

 Por otro lado, el sector de la lista “Generación Valiente” que tiene como referente a la senadora Carolina Moisés, no tardó ese viernes en lanzar por redes su candidatura como gobernadora. Respaldada por sectores del denominado peronismo de las provincias y gobernadores del Norte Grande y el mismo oficialismo nacional, Moisés se planta a dar batalla en la furiosa interna por el PJ, manteniendo una postura crítica frente a la vieja estructura partidaria jujeña.

La intervención del PJ es por los hechos sucedidos en 2023 con la Reforma de la Constitución promovida por el ex gobernador Gerardo Morales y avalada por el sector de Rivarola. Esa Reforma sancionada bajo la represión más grande de la provincia. Dejó heridos, causas armadas y una violencia institucional que a la fecha requiere justicia.   

En esa Reforma, Moisés tuvo sus constituyentes que, si bien renunciaron, avalaron el circo de la Convención y así lo demuestran los dictámenes de ese trámite que fue la Reforma, antidemocrática. Así, la presencia de Kicillof junto a Rivarola generó un inmediato contrapunto por parte de la senadora, quien no dudó en cruzar públicamente al gobernador bonaerense.

Por otra parte, el peronismo leal nacional y popular denominado el colectivo Jujeñazo, se hizo sentir ante la visita de Kicillof con un fuerte documento.

El colectivo popular de base, ligado a las gestas históricas de lucha e indignación popular mantiene su coherencia doctrinaria. Este sector comprende que la fuerza del movimiento no reside en sellos de goma ni en los favores del poder de turno, sino en la resistencia junto a las necesidades reales de los trabajadores, las comunidades originarias y los sectores postergados. Es el peronismo que demanda un partido de pie, verdaderamente federal, dispuesto a plantar un modelo económico nacional e identificarse con los reclamos sociales más profundos de Jujuy.

 

Violencia política y de género

En declaraciones Rivarola exultante por el acto en Zapla, no dudó en violentar a la senadora Moisés, situación que exige un enérgico repudio a la violencia política y de género ejercida una vez más a las mujeres que detentan su lugar en la política. Así como fue años atrás contra Alejandra Cejas, Leila Chaher, Débora Juárez.

La senadora no tardó en publicar un video expresando rechazo y repudio contra la amenaza de Rivarola. Moisés se plantó como dirigente de un sector y defender sus derechos. Las declaraciones misóginas y descalificadoras de Rivarola, utilizando expresiones violentas en medio de una interna partidaria tras la visita de Axel Kicillof, no son un hecho aislado, sino que forman parte de una práctica histórica de violencia hacia las mujeres que el diputado repite impunemente en la política jujeña. La violencia patriarcal no puede ser tolerada ni utilizada como herramienta partidaria bajo ningún punto de vista.

Repudiar la agresión machista que sufre Carolina Moisés es una obligación ética e inexcusable en defensa de los derechos de las mujeres en la política; pero eso no significa avalar su trayectoria ni otorgarle impunidad política.

En este escenario hay una distancia política e ideológica tajante con el accionar de la senadora Carolina Moisés contra el pueblo jujeño principalmente, la legisladora decidió dar la espalda a las mayorías populares, acompañando implícitamente al gobierno nacional de Javier Milei. Su voto afirmativo a leyes regresivas como el RIGI y las medidas de vaciamiento del Banco Central significan un golpe directo a los derechos de las y los jujeños.

Son medidas de ajuste sin retorno sobre la educación, la salud. Quienes facilitan con sus bancas estas leyes también están ejerciendo una forma de violencia institucional y económica contra el pueblo trabajador.

Jujuy aún continúa bajo la emergencia en violencia de género, es necesario frenar la violencia patriarcal en los espacios de decisión y también debe haber una rendición de cuentas. La senadora Moisés no debe capitalizar este episodio de violencia para victimizarse ni eludir su responsabilidad política. Su alineamiento con el modelo de miseria y entrega de Milei ha dañado profundamente a Jujuy y por ello debe dar explicaciones claras al pueblo, al que hoy le niega sus derechos más básicos.

Repudiar la violencia patriarcal obliga a ver los hechos con coherencia.

El alineamiento de la senadora con el modelo de miseria y entrega de Milei ha dañado profundamente a Jujuy, el ajuste al pueblo es durísimo. Ella, desde su banca obtenida por el voto popular, también genera violencia institucional permitiendo la violencia al pueblo.

Moises debe denunciar el hecho de violencia de género, política y sea consecuente en sus actos que deje la banca en el Senado que, al fin y al cabo, le pertenece a la militancia peronista.

 



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