“Doble comando” esa fue la frase que lanzó Federico Posadas, ministro de Cultura y Turismo de la provincia que abrió un nuevo frente de disputa dentro del radicalismo, los dichos del funcionario fueron tras haber sido interpelado y que desde el bloque oficialista salieron a desmentir, además de indicar que el ministro no forma parte del mismo proyecto político.
Todo empezó con la documentación que presentó el diputado del peronismo Juan Soler respecto a la residencia de Posadas apenas asumido en diciembre de 2017 como titular de la cartera, como así también un inmueble en Yala, además de contrataciones por parte de la provincia a su esposa. Soler apuntó a la dificultad que tienen opositores para poder acceder a esa información en papel, lo que generó el rumor que fueron propios radicales que le entregaron esas pruebas al autor del pedido de interpelación.
Las contradicciones durante su exposición hicieron que posteriormente se decidiera que la versión taquigráfica de la sesión fuera remitida al MPA -Ministerio Público de la Acusación- para investigar algún posible delito.
Herido, Posadas salió de la Casa de Piedra y sostuvo “acá tiene que haber un solo comando” apuntando a que las tropas de correligionarios debían seguir la conducción de Carlos Sadir, quien en redes sociales salió a apoyar al ministro, señalando que el funcionario se había puesto a disposición de la Legislatura, además de indicar “mis ministros y yo siempre vamos a dar la cara, brindar información y rendir cuentas”.
No obstante, el ministro de Turismo también lanzó “el gobernador es el que gobierna y el vicegobernador, el gabinete, los diputados, por lo menos los oficialistas, tienen que acompañar al gobernador”, exponiendo una interna.
La respuesta del bloque radical llegó ayer: “rechazamos de manera categórica las acusaciones infundadas del ministro de Cultura y Turismo, Federico Posadas, quien sostuvo que integrantes de nuestro bloque habrían aportado información a legisladores de la oposición en el marco de la interpelación realizada en la Cámara. Esa afirmación es falsa” e instó al funcionario a que hiciera pública alguna prueba que confirmara sus dichos.
Además, pusieron el foco sobre esta doble conducción dentro del radicalismo y señalaron “en nuestro frente no existen dos conducciones. Existe una sola: una mesa de conducción integrada por el gobernador Carlos Sadir, el vicegobernador Alberto Bernis y el exgobernador Gerardo Morales entre otros dirigentes, es allí donde se definen las decisiones sobre el rumbo político de la provincia de Jujuy”.
Así, el bloque catalogó las afirmaciones como “otra mentira más del ministro, como quedó demostrado al estar en la Legislatura”.
Pero las acusaciones no terminaron allí, sino que además acusaron a Posadas de no pertenecer al mismo proyecto político, sino que es un “paracaidista que llegó desde otra provincia, que enfrenta causas judiciales por presunto mal manejo de fondos públicos y que nunca formó parte de nuestro espacio político”.
“Sus planteos desmesurados y sin respaldo político instalan divisiones internas que no existen y colocan al gobernador en situaciones innecesariamente complicadas”, agrega el documento del bloque.
En paralelo, ratificaron que siguen acompañando a Sadir y cuestionaron la postura de Posadas al indicar “las diferencias se resuelven dentro del espacio y con argumentos, no con acusaciones sin fundamento a través de los medios”.
El cruce al ministro es otra de las disputas abiertas dentro del radicalismo a medida que se acortan los tiempos electorales. En San Salvador de Jujuy, las múltiples candidaturas por la intendencia, pusieron el foco sobre la cantidad de mandatos de Raúl ‘Chuli’ Jorge por parte de la Juventud Radical, espacio que apoya a Adriano Morone, salido del riñón de Gerardo Morales. Asimismo, se sumó el desaire de Carlos Sadir a su vice Alberto Bernis al negarse de confirmar nuevamente la fórmula por la gobernación.
