Otra reunión paritaria con poco margen de negociación en Jujuy, el gobierno de Sadir convocó a gremios para determinar unos incrementos salariales y dispuso una actualización del 6% hasta noviembre, mes en que prometió sueldos iniciales por encima del millón de pesos, aunque la última canasta básica total medida (la de julio) para una familia de cuatro integrantes se ubicó casi en el millón y medio de pesos. Es decir, trabajadores seguirán percibiendo salarios de pobreza.
Fue en la jornada de este martes que sindicatos docentes y estatales volvieron a reunirse con las autoridades del Ejecutivo para trazar las próximas actualizaciones de haberes de trabajadores de la administración pública, el ofrecimiento, en principio, fue de una suba del 5% dividido en tres tramos a pagarse con los sueldos de septiembre, octubre y noviembre, en tanto que en diciembre, todo indica que no habrá reunión paritaria, sino que se aplicará el pago de una suma extraordinaria en concepto de bono de fin de año.
Por su parte, ante el magro aumento que apenas representaba una mejora del 1,66% mensual, pidieron que se eleve a 6% la actualización, contraoferta que fue aceptada por el Ejecutivo. Bajo esos números, las autoridades gubernamentales subrayaron que a partir de noviembre, “ningún trabajador de la administración pública provincial percibirá un salario inicial inferior a $1 millón”, señalando como un gran logro. Lo cierto, es que la última canasta básica medida en Jujuy por la DIPEC, arroja que una familia de cuatro integrantes para cubrir todas sus necesidades necesita ingresos por 1.496.372 de pesos.
Precisamente este es el reclamo que vienen realizando desde hace largos meses los gremios en Jujuy: salarios igual a la canasta familiar, pedido que viene siendo ignorando por el gobierno, que sigue tomando como referencia los índices de inflación para aplicar las mejoras. En febrero de 2024, lo que fue la primera paritaria de Sadir como gobernador, el Ejecutivo provincial aplicó una mejora salarial del 30% que, si bien el incremento superó los datos del IPC -Índice de Precios al Consumidor- de diciembre del año anterior cuando la inflación se disparó en la provincia en un 26,1%, con el correr de los meses el desfasaje se vio reflejado en la pérdida del poder adquisitivo de trabajadores, tal es así, que en el primer trimestre de 2024, la inflación en Jujuy fue del 47,8%, comiéndose los ingresos de las familias. Misma estrategia es la que continúa el gobierno radical para mantener el ajuste sobre trabajadores de la administración pública.
