Múltiples hipótesis, pero ninguna pista, con excepción del encendido por unos minutos el celular de Maximiliano Martínez, el policía jujeño desaparecido hace una semana. El fiscal del MPA, Alberto Omar Mendívil, confirmó que una antena rastreó el dispositivo en Tupiza.
Con un amplio operativo desplegado tanto en La Quiaca como del lado boliviano, lo que pareció una primera aproximación para dar con el paradero del joven efectivo, pronto se derrumbó, las fuerzas del vecino país no lograron dar con Martínez, por lo que se sospecha que el teléfono móvil pudo haber sido robado.
La investigación del MPA va encaminada en que el policía oriundo de La Quiaca cruzó la frontera y no volvió, a partir de las cámaras, tanto públicas como privadas, se logró realizar un trazado del camino que hizo Martínez, a quien se lo identificó pasando el río con su bicicleta el pasado 8 de septiembre, última vez en que se supo de él. El efectivo lo único que dijo es que iba a realizar unas compras. Dos días después, sin saber nada, su familia hizo la denuncia por desaparición.
Con el correr de los días y sin novedades de su paradero, en la ciudad fronteriza comenzaron a surgir los rumores de una deuda millonaria que tendría el policía de 30 años, aunque hasta el momento no es un dato que haya confirmado la investigación. En paralelo, autoridades de ambos países sostienen reuniones para fortalecer la búsqueda que, hasta el momento incluyó 250 efectivos, además del despliegue de unidades caninas y drones. Asimismo, el último viernes se realizaron diversos allanamientos en domicilios de Villazón, con resultado negativo.
