Desde septiembre de 2024 las familias de la Escuela Nº404 “Domitila Cholele” de La Quiaca se organizaron para cumplir con el sueño de techar el patio del establecimiento donde niños y niñas realizan Educación Física, la necesidad de dar cobijo frente a las inclemencias climáticas hizo que, a través de la cooperadora, comenzaran a juntar dinero para la compra de los materiales y logrando realizar la obra que luego fuera derribada por el Ministerio, aunque no reparó la obra, por lo que la comunidad educativa amenaza con la toma pacífica del edificio.
Fue en junio que la ministra Daniela Teseira recorrió las instalaciones para conocer el proyecto que sumó la colaboración de un arquitecto de la Municipalidad de la ciudad fronteriza. Con anterioridad, padres de estudiantes habían concretado la obra, aunque poco duró ante la orden de la cartera educativa para retirar el techo del patio. Así, para poder cubrir el espacio, la titular de la cartera educativa señaló que debía firmarse un convenio entre la Unidad Productiva Región I -dependiente del Ministerio- y la Municipalidad de La Quiaca. La urgencia de las familias porque se concrete la obra tiene dos puntos, garantizar un espacio resguardado para estudiantes y el deterioro de las chapas, fierros y cemento que se encuentran a la intemperie.
Así, Teseira prometía que una semana después irían autoridades de Infraestructura Educativa para la realización de la evaluación técnica y así poder avanzar con el proyecto de la obra, quedando pendiente la firma del convenio que establecía poner la mano de obra y el monitoreo de la construcción por parte del Ministerio.
Nada de eso se cumplió y la semana pasada las familias de niños y niñas enviaron una advertencia: si no hay obra, tomarán el edificio.
“Se había comprometido a recorrer la obra el pasado 10 de julio y no apareció” sostuvo Cornelio Tintilay, presidente de la cooperadora escolar respecto a la visita que iba a realizar la ministra de Educación, por lo que criticó “a las autoridades del Ministerio no le interesa la niñez puneña”, recordando que el techo que hizo retirar la cartera era utilizado por niños y niñas del jardín de infantes. Además, en los festejos que se hicieron por el día de las niñeces, el municipio tuvo que conceder un espacio para que pudieran realizar las actividades recreativas y deportivas ante la ocupación del espacio con los materiales de construcción en el piso.
Sin firmarse el convenio prometido hace dos meses, el presidente de la cooperadora apuntó a la lenta burocracia y la falta de compromiso de las autoridades.
