Miles de mujeres , disidencias en el 39º Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales, Intersex y No Binaries, iniciaron hoy con una ceremonia ancestral y una caminata sobre la avenida Hipólito Yrigoyen, de la ciudad de Córdoba.
Tres días con más de 100 talleres, 300 actividades culturales, marchas y ollas populares para reagruparse y agitar la imaginación política frente a un gobierno que hace de la crueldad un método
Una gran delegación de Jujuy de varias colectivas feministas, independientes partieron ayer para exponer, debatir sobre reclamos por la salud reproductiva, la falta de trabajo genuino, el endeudamiento, las violencia, el avance del extractivismo, y la defensa de los territorios.
El tradicional encuentro nacional entre sus objetivos en tiempos difíciles tiene como objetivo poner en el centro la transversalidad como alternativa opositora al gobierno.
Córdoba es el escenario para sacudir la imaginación política en un momento en que cruje todo aquello por lo que los feminismos vienen luchando hace décadas.
Desde la organización expresaron: “nos plantamos frente a los discursos hostiles que fomentan los crímenes de odio. Este fin de semana nos reunimos para organizarnos, debatir, defender nuestros derechos y construir una agenda común".
Este 2026, se cumplieran 11 años del primer Ni Una Menos, Agostina Vega fue víctima de un femicidio por el que está acusado Claudio Barrelier, y donde, a comienzos de este año, Vica Monteros, arquitecta trans de 44 años, fue asesinada a puñaladas en su casa de barrio Alberdi.
A días del inicio del encuentro, la periodista vasca Nekane Txapartegi que venia a cubrir, fue deportada. Hecho repudiado y queda en el escenario de represiones policiales y detenciones arbitrarias.
Mientras el gobierno desarma políticas públicas que costaron décadas, niega la violencia de género y hace de la crueldad un método, el Encuentro sigue siendo uno de los pocos espacios masivos, autoconvocados y autogestivos donde miles de personas pueden juntarse a componer en colectivo, es una muestra de que en aulas prestadas, con ollas compartidas, en la diferencia, en la discusión y en el consenso se puede resistir y construir. En un tiempo que empuja a la salida individual, sostener eso es en sí mismo un gesto político.
Si algo mostraron los Encuentros en 40 años de existencia es que se puede construir colectivamente. El Encuentro es un reflejo de que hay voluntad, organización. La emergencia de buscar formas reparatorias: el abrazo colectivo, la marea, volver a encontrarse, reconocerse, en Córdoba, un territorio complejo, pero supo de resistencias y rebeldías.
