“Tiene que hacer terapia, no juicios”, así manifestó irónicamente el abogado Juan Giusti, quien recientemente recibió, por segunda vez, una demanda de Gerardo Morales y que, según detalló el propio acusado, es por haber realizado el seguimiento del uso del avión sanitario.
Giusti indicó que la presentación fue promovida el 24 de noviembre de 2023 y aclarando que fue después que Javier Milei ganara el balotaje. “Me culpa de que por el seguimiento que hice de los vuelos del avión de Jujuy, perdió la vicepresidencia de la Nación”.
Sumido en un año electoral y sin posibilidad de presentarse como candidato a gobernador -estaba cumpliendo su segundo mandato- Morales inició una campaña de posicionamiento para llegar a Casa Rosada. En un principio, el mandatario se proyectó compitiendo por la presidencia, aunque tuvo que conformarse con la precandidatura como vice de Horacio Rodrígez Larreta para competir en las PASO contra la fórmula Patricia Bullrich-Luis Petri dentro de la alianza Juntos por el Cambio. Los resultados no fueron los esperados: la candidatura de Milei con La Libertad Avanza rompió con el esquema triunfal del radicalismo en Jujuy desde aquel 2015 en que Morales finalmente logró cumplir su deseo que quedarse con la gobernación. Desde su desembarco en el Ejecutivo hasta mayo de 2023 cuando ganó la elección Carlos Sadir, la maquinaria electoralista funcionaba.
Los resultados de las primarias pusieron en segundo lugar y con una diferencia de unos 68 mil votos abajo la fórmula Larreta-Morales, casi el 40% de los jujeños y jujeñas vieron en Milei-Virrarruel una posibilidad de cambio.
En el medio de las PASO ocurrió el jujeñazo. La brutal represión desatada para aprobar la Reforma parcial de la Constitución provincial marcó el quiebre del electorado con la gestión radical y con la connivencia del peronismo liderado por Rubén Rivarola.
Desconociendo el escenario que se desataría en junio en las calles, con anticipación, ese verano turistas y locales venían una avioneta en la costa argentina con la consigna “Gerardo Morales 2023”.
Los cielos fue el trampolín del gobernador para estar presente en donde se presentara la oportunidad, así, Giusti, en agosto ya había contabilizado unos 223 vuelos de Morales, representando un costo de 1.142.300 de dólares. Si bien la mayoría de los traslados lo realizó con el avión sanitario, el abogado también detectó el alquiler de jets privados. El destino principal era Aeroparque, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, comandada por su compañero de fórmula.
La utilización del avión sanitario con fines proselitistas o por fuera del protocolo ya venían desde hace tiempo, Morales y Tulia Snopek en 2020 lo utilizaban para ir al Carnaval de Corrientes. Un año después, repetía su desembarco para mostrar su apoyo a Gustavo Valdés, quien lograba retener la gobernación. El registro del vuelo lo realizó la Dirección de Aviación Civil de la provincia y tal como detalla se lo catalogó como oficial/sanitario, cosa que no fue así, ya que el viaje solo respondió a fin partidario.
Cannava y un juicio perdido por Morales que quiso negar
En mayo de 2025, la justicia desestimaba la denuncia que Morales había realizado contra Giusti, quien desde un principio cuestionó la creación de la empresa estatal Cannava, apuntando que Jujuy se iba a convertir en un narcoestado. Los años terminaron por darle la razón al abogado: Cannava firmó un convenio con la compañía Amber Metrics y cuya subsidiaria Green Leaf tenía como socia administrativa a Player Network dedicada a la venta de cannabis con fines recreativos y no medicinales, objeto por el cual se creó la empresa estatal.
La creación de Cannava le valió en principio al Estado provincial una investigación por parte del fiscal federal Marijuan una investigación, la cual no terminó en nada. En paralelo, familias productoras eran despojadas de las tierras que ocupaban en Finca El Pongo. Morales puso a su hijo Gastón a administrar la empresa estatal, de la cual nunca se supo sus ganancias. Así, el ex gobernador y Gastón Morales denunciaron a Giusti por daños y perjuicios, causa que duró unos cuatro años, hasta que el año pasado finalmente la justicia dio por desestimada la misma, por lo que Gerardo Morales tuvo que pagar las costas del juicio. Por el contrario, el dirigente radical y todo el aparato trató de imponer en la agenda de medios que el fallo fortalecía la legitimidad de Cannava. Lo cierto, es que Giusti no recibió ninguna condena, sino todo lo contrario.
“Yo no miento, el gobierno de Jujuy sí”, manifestaba en sus redes sociales el abogado, tras la divulgación de las notas donde se señaló que el demandado había incurrido en falsedades.
